Casa muy acogedora, con un entorno encantador, tranquilo, con vistas estupendas, y céntrico de diferentes puntos de interés. Aunque lo mejor, es la acogida y la amabilidad de la familia que lo dirige, haciéndote sentir como en casa, con detalles como recibirnos con una botella de vino en la nevera y un pastel hecho por ellos.
Sencillamente delicioso.
Maravillosa casa, con unas vistas fantasticas, regentada por una família encantadora. Nada más llegar, nos habían dejado una botella de vino, un pastel y una mermelada elaborada por ellos. Nos invitaron a cenar a su casa. Durante la semana, nos sentimos muy bien cuidados en todo momento, muy atentos en todo.
La casa esta en un lujar precioso, y cerca de lugares encantadores.
Totalmente recomendable.