“La peor experiencia. El hotel viejísimo, un olor a jabón blanco. La cama incómoda, las almohadas muy bajitas. Las colchas del año 1860 y el baño de la prehistoria.
Todo muy incómodo, viejo y sobre todo ruidoso.
Dormimos con miedo de tanto ruido.
Sin calefacción.
El desayuno malo. Todas las tazas rotas.
Para el precio tan caro, fue pésima la experiencia”
“me contactaron antes de llegar, coordine el ingreso, y en el mensaje indicaron un telefono al que escribí para preguntar sobre el parking que estaba incluido, y nunca respondió.”