Embárcate en una excursión inolvidable que te llevará a descubrir paisajes de ensueño, lagos cristalinos y bosques milenarios. Salimos de Bariloche por la icónica Ruta Nacional 40, atravesando arroyos y ríos que pintan el camino con postales naturales. Al cruzar el extremo occidental del imponente lago Nahuel Huapi, el río Limay nos recibe y marca el límite entre las provincias de Río Negro y Neuquén.
Entramos a la pampa Newbery, un vasto territorio que nos lleva hacia Rincón Chico. De ahí, bordeamos el río Limay hasta llegar a Rincón Grande, hogar del impresionante anfiteatro natural, cuyas formaciones rocosas recuerdan a un antiguo coliseo romano.
El viaje continúa hacia el mágico Valle Encantado, donde las caprichosas formas de las rocas parecen sacadas directamente de una historia. Al llegar a Confluencia, seremos testigos del abrazo entre los ríos Traful y Limay, un espectáculo que nos conecta con la majestuosidad de la Patagonia.
Siguiendo el curso del río Traful, nos sumergimos en un bosque de coihue que nos guía al mirador Traful, un balcón natural que ofrece vistas panorámicas del lago. Después de visitar la encantadora Villa Traful, avanzamos hacia Puerto Arrayán y la zona de El Portezuelo, donde nos unimos a la famosa Ruta de los 7 Lagos.
Entre bosques densos y reflejos de agua pura, bordeamos el Lago Espejo hasta llegar a la pintoresca Villa La Angostura. Aquí, tendrás tiempo para almorzar (almuerzo no incluido) y explorar su encantador centro comercial. Posteriormente, nos dirigimos al puerto y visitaremos las tranquilas bahías Mansa y Brava, así como la histórica Residencia El Mesidor.
El regreso es igual de mágico: bordeamos el Brazo Huemul del Lago Nahuel Huapi, atravesando la Península Huemul con vistas que te quitan el aliento. Por último, tomamos RN 237 para regresar a Bariloche, llevándonos con nosotros la infinita belleza de esta tierra de lagos y montañas.