"Es un hotel alejado de cualquier servicio adicional. Es sencillo, habitaciones cómodas y muy amplias, tiene ascensor y el personal que trabaja es muy amable.
Nuestra sorpresa fue que tras haber pasado la primera noche al día siguiente nos dispusimos a pasar todo el día fuera... Y a nuestro regreso la habitación no estaba hecha, ni las camas, ni habían cambiado toallas... El aparcamiento es cómodo y no hay nevera en la habitación.
Y comentar que las vidtas a la montaña, en nuestro caso fuero un montículo pegado a la ventana con una caravana delante. Nada idílico... Quizás mejor con vistas a la carretera... Que se escucha el río."