"El lugar es hermoso: un edificio de época colonial muy bien conservado. El personal de recepción fue súper amable y atento en todo momento. La habitación era espaciosa, silenciosa y el baño muy amplio y cómodo.
El único inconveniente fue el servicio de desayuno. Llegamos puntuales a las 7:00 a. m. (horario que nos habían informado de apertura), ya que debíamos viajar a Managua para tomar nuestro vuelo de regreso. Al consultar cordialmente si el horario era correcto, la encargada nos respondió con poca empatía que iban con retraso y que si queríamos desayunar teníamos que esperar, sin importar que le comentáramos sobre nuestro vuelo. Además, siendo los únicos comiendo en ese momento, el cocinero nos vio en la mesa de al lado y tampoco mostró disposición para acercarnos el pedido. Una lástima que la atención en el desayuno desentonara con la buena experiencia general."