Todos coincidimos en que las camas eran comodísimas y super grandes. Cosa que es de agradecer ya que un buen descanso es primordial. Felicidades por las camas.
Muy grande, muchísimo espacio para los niños. Había una familia de ardillas que nos visitaba cada tarde. Te llevan pan o lo que necesites el encargado...
Una zona muy bonita, tranquila, verde, con senderos que hacer... Muy recomendable