"La habitación y las camas estaban limpias y cómodas, el concepto del hotel nos pareció moderno y diferente. La habitación es pequeña, pero funcional y bien aprovechada.
Sin duda, lo mejor es la ubicación: está justo en Piccadilly, a pocos pasos de los teatros, Soho, tiendas de lujo y varias paradas de autobuses turísticos. Además, caminando se puede llegar fácilmente a muchas de las principales atracciones de Londres.
El hotel cuenta solamente con una zona de lobby, un bar y un lounge con juegos de mesa y espacios con escritorios para trabajar.
Por su ubicación inmejorable, es una muy buena opción para quienes quieren hospedarse en pleno centro y recorrer gran parte de Londres caminando."