La Torre de Cerro Gordo, fue construida en el siglo XVI sobre una antigua atalaya de los tiempos del Reino de Granada para proteger a los trabajadores y pescadores de la zona. Conecta visualmente por poniente con la torre de la Caleta o de Cantarriján, y por levante con la Torre de la Herradura.
Antiguamente era un lugar propicio para los piratas, que se hacían con el dominio de esta zona para adentrarse en el territorio y causar el terror en la población autóctona, hecho que influyó de una manera determinante en el bajo número de vecinos que habitaban en las poblaciones cercanas.