Hemos estado 10 personas, y ha sido relajante, estar en esta vivienda, que podría clasificarla de Ideal, si lo que pretendes es pasarlo bien, anti-estresantes las vistas a ese mar de olivos, coronada alguna de sus cimas con la silueta del Castillo de la Mota de Alcalá la Real, las antenas de la Sierra de Parapanda, y la Silueta de la imponente Sierra Nevada. Todo desde la piscina, o desde la terraza de la vivienda, donde cenamos plácidamente, desde el salón, o desde las habitaciones.
Despertàndonos con el sol, el canto de los pájaros, o algún gallo vecino.
La proximidad de Alcalá, nos ha permitido disfrutar de una escapada lúdica, festiva y cultural de primer orden.
La vivienda ha respondido perfectamente a las expectativas que genera su publicidad.
La recomendamos, desde la posibilidad de repetir.
Queremos dar las gracias, por la disponibilidad y el trato recibido por parte de la propiedad.