“Me tuvieron que cambiar 3 veces de habitación: la primera no estaba hecha cuando abrimos la puerta, la segunda no funcionaba la nevera ni el televisor y la tercera que me quedé no tenía bañera. Tuve que pedir que me cambiaran las toallas porque estaban sucias a simple vista. La puerta de mi habitación no se cerraba, me la tuvieron que bloquear. A mayores no había ni champú ni suavizante de pelo, ni secador de pelo, ni cepillo de dientes ni pasta, ni puertas en los armarios, agujeros por todas……