El apartamento es muy confortable, cocina bien equipada, salón amplio y habitaciones cómodas. El apartamento respira a vacaciones, decoración entrañable. La propietaria, Dona Helena, estuvo atenta en todo momento a nuestra estancia. La Caparica, aunque un poco descuidada por parte del ayuntamiento, tiene muchos restaurantes muy buenos para comer pescado y unas playas interminables de arena fina aunque muy peligrosas para el baño. El único inconveniente es cruzar el puente 25 de Abril. Con todo lo hemos pasado estupendo