"La estancia fue decepcionante. Primero que nada el hotel está en obras y se ve en mal estado. En su estado actual, el hotel no es accesible para personas con discapacidad, muchas escaleras y sin rampas o elevadores. En especial si tienes habitación en la torre del fondo, tienes forzosamente que pasar por la zona de obras y bajar unas escaleras antes de llegar al elevador. Para el desayuno, lo mismo, hay que bajar escaleras porque no hay elevador. Íbamos con una persona con bastón y fue muy difícil para ella desplazarse.
El desayuno muy promedio, tirándole a malo, con pocas opciones que además se veían poco frescas. El personal de recepción poco atento.
Habrá que ver cómo queda después de las obras, pero lo único por lo que valdría la pena es por su ubicación. "