"Quiero comenzar con lo bueno, el equipo del hotel son quienes hacen realmente la diferencia y es por ellos que a pesar de todo no me voy decepcionada. Salomón es una persona increíblemente calida, amable e interesada en darle la bienvenida a los huéspedes y Mariela; realmente se tomó el tiempo de escuchar nuestra experiencia y fueron más allá de la hospitalidad para hacernos sentir apreciados y disfrutar de un buen cumpleaños.
Ahora sí, lo malo. Elegimos Sumiya por su propuesta japonesa y como un retiro de fin de semana del bullicio de la ciudad y para experimentar un pedacito de Japón en México pero no fue lo que esperábamos.
La comida en el Sumiya (que por cierto es el único restaurante disponible pues Distral solo lo tenían abierto para un evento y el otro son snacks en la alberca), fue sumamente decepcionante, la comida no era ni japonesa ni fusión; pésimo sabor y aun peor ejecución. El ramen desabrido con fideos rápidos y el huevo super pasado, el teriyaki super salado, el sushi de jaiba muy simple y el tempura de verduras grasoso, crudo y todo batido.
La experiencia del sandwich club a la habitación fue nuevamente una terrible experiencia y el día siguiente el desayuno buffet nuevamente con comida terrible y una atención nefasta. Tuvimos que salir para todas las comidas quitando el propósito de disfrutar únicamente del hotel.
El spa realmente se lleva la corona, muy buenas instalaciones y los masajes estuvieron increíbles. Valen totalmente la pena que los visiten."