“La chapa de la puerta de la habitación estaba mal (no cerraba propiamente). El piso hecho un desastre. La presión de la regadera mala. Lo de ofrecer agua sólo la primera noche, muy mal. La oferta de snacks paupérrima y basada en golosinas insanas. El desayuno apenas comible y en un área de comedor desordenada y sucia. Lo visité por ubicación y porque años atrás había sido eficiente. No volveré.”