"Fuimos en vacaciones de Verano, el hotel estaba lleno y el restaurante es chico para la cantidad de personas que había. La fila de espera para entrar a desayunar era larguísima y a veces tocaba esperar hasta 1.30 hrs, a pesar de que te dan el desayuno de cortesía por el tiempo terminabas por no ocuparlo y desayunar afuera.
El mismo hotel cuenta con otra área, que bien se pudo habilitar como restaurante, para poder atender a los huéspedes. Para el tipo de desayuno que ofrecen: fruta, huevo, pan cakes, avena y jugo; no sería difícil habilitar hasta un salón para el desayuno.
Los elevadores también tardan.
Sin embargo, resalto que, la atención al cliente de las recepcionistas, camaristas y meseros son excelentes."