“Reservamos un suite que en las fotos parece que tiene vista al lago y nos dieron una con vista al parqueo que tenía mucho ruido y no podíamos ni abrir las cortinas porque había gente con carros afuera. La suite tiene una cocina grande donde ni siquiera hay utencilios o cosas básicas como cafetera, tazas o vasos, por lo que no hay ni como usarla o calentar un poco de agua para hacerse un té. Es una lástima que un lugar bonito no le preste atención a pequeños detalles como esos.”