“Desde que llegamos fue una pesadilla. Hay que sortear un camino de terracería con miles de hoyos para poder llegar, casi es necesario un jeep para hacerlo; entre cientos de puestos y tendidos horribles que impiden ver que el mar está del lado izquierdo, los dueños de los locales se abalanzan al auto intimidándolo a uno para comprarles. No teníamos el contacto del anfitrión, así que uno de los comerciantes nos dijo que el anfitrión iría a buscarnos y dejáramos el auto en un baldío. Era……
“Desde que llegamos fue una pesadilla. Hay que sortear un camino de terracería con miles de hoyos para poder llegar, casi es necesario un jeep para hacerlo; entre cientos de puestos y tendidos horribles que impiden ver que el mar está del lado izquierdo, los dueños de los locales se abalanzan al auto intimidándolo a uno para comprarles. No teníamos el contacto del anfitrión, así que uno de los comerciantes nos dijo que el anfitrión iría a buscarnos y dejáramos el auto en un baldío. Era……
Juan Carlos